¿Qué coberturas inluye una póliza dental?

En los últimos años, los seguros dentales han ganado popularidad entre los particulares. Cada vez más personas buscan una solución para reducir el coste de los tratamientos odontológicos, evitar las largas listas de espera y acceder a especialistas de confianza. Sin embargo, no siempre está claro qué cubre exactamente una póliza dental, y qué debes tener en cuenta antes de contratarla.
En este artículo te explicamos de forma clara y directa cuáles son las coberturas más habituales de un seguro dental, cómo funcionan, qué servicios suelen estar incluidos de forma gratuita y cuáles tienen copago. También te daremos un ejemplo real para que veas su utilidad en el día a día.
¿Qué es exactamente un seguro dental?
Un seguro dental es una póliza de salud específica que cubre una parte o la totalidad de los tratamientos bucodentales. Su funcionamiento es sencillo: pagas una prima mensual o anual y, a cambio, accedes a un cuadro médico de odontólogos concertados con precios reducidos e incluso tratamientos gratuitos.
La mayoría de las aseguradoras ofrece seguros dentales tanto individuales como familiares, con acceso directo al dentista sin necesidad de autorización previa y sin largos periodos de espera.
Coberturas más habituales en una póliza dental
Aunque las coberturas pueden variar según la aseguradora, hay una serie de servicios que suelen estar presentes en la mayoría de las pólizas. Se dividen en dos grandes grupos: tratamientos sin coste adicional y servicios con copago reducido.
Servicios incluidos sin coste
- Consultas y revisiones periódicas
- Puedes acudir al dentista tantas veces como necesites para revisiones, diagnósticos y planificación de tratamientos. Este servicio suele estar incluido al 100%.
- Limpiezas bucales (profilaxis)
- La mayoría de las pólizas incluyen una o dos limpiezas anuales gratuitas, lo cual es clave para la prevención de caries y enfermedades periodontales.
- Radiografías intraorales y ortopantomografías (panorámicas)
- Las pruebas diagnósticas básicas suelen estar cubiertas, permitiendo detectar problemas en dientes, encías o mandíbula sin coste adicional.
- Urgencias dentales
- Si sufres dolor agudo, rotura de un diente o cualquier urgencia bucal, el seguro suele incluir la atención inmediata sin coste.
- Selladores y fluorización (en niños)
- En pólizas familiares, algunos tratamientos preventivos infantiles están incluidos de forma gratuita.
Servicios con copago (precio reducido)
- Empastes (obturaciones)
- Un empaste que podría costarte 70-90 € en una clínica privada, con seguro puede quedarse en 25-30 €.
- Endodoncias (tratamiento de conductos)
- Uno de los tratamientos más caros si vas por libre. Con seguro, el precio puede reducirse a menos de la mitad.
- Extracciones dentales
- Las extracciones simples suelen tener un copago muy bajo (entre 20-30 €), mientras que las quirúrgicas pueden costar algo más.
- Ortodoncia (brackets y alineadores invisibles)
- Aunque los aparatos no están cubiertos al 100%, el seguro ofrece precios especiales y, en algunos casos, la primera visita y el estudio de ortodoncia están incluidos.
- Implantes y prótesis
- Suelen tener copagos más elevados, pero aun así el ahorro es significativo respecto al precio de mercado. Algunas pólizas también ofrecen descuentos en laboratorios protésicos.
¿Qué no suele cubrir un seguro dental?
Hay tratamientos que no están incluidos de forma gratuita ni con copago en algunas pólizas básicas:
- Estética dental (blanqueamientos, carillas)
- Tratamientos fuera del cuadro médico
- Ortodoncia en adultos (en algunas aseguradoras)
- Implantes de titanio de alta gama
Para estos casos, algunas compañías permiten contratar coberturas opcionales adicionales.
¿Tiene carencias o limitaciones?
Una ventaja importante de los seguros dentales es que, por lo general, no tienen periodos de carencia, es decir, puedes usarlo desde el primer día. Tampoco suelen tener límite de edad y muchas pólizas permiten añadir a hijos menores sin coste adicional o por una pequeña cantidad.
Eso sí, hay que revisar bien las condiciones: algunos tratamientos complejos pueden requerir autorización previa o tener un número limitado de usos por año.
¿Merece la pena un seguro dental?
Si vas al dentista una o dos veces al año, puede que no lo necesites. Pero si tienes hijos, llevas ortodoncia, tienes caries frecuentes o simplemente quieres mantener tu salud bucodental sin sorpresas, el seguro dental es una inversión muy rentable.
Además del ahorro, la gran ventaja es poder acceder a clínicas concertadas de calidad, con tiempos de espera mínimos y precios cerrados. Es una forma inteligente de cuidar tu salud… y tu bolsillo.
¿Estás pensando en contratar un seguro dental?
Antes de elegir, compara las coberturas, revisa el cuadro médico y asegúrate de que el seguro se adapta a tus necesidades. Si tienes dudas, consúltanos sin compromiso.



