A pesar de que muchos no lo creen, un avión puede sufrir severos daños al impactar contra un dron.

Debido precisamente a la peligrosidad que conlleva que un dron pueda volar cerca de un avión comercial (u otro tipo de aeronave) cuando esta está realizado ciertas maniobras, no es de extrañar que un grupo de investigadores, en China, hayan querido demostrar lo peligroso que puede ser esto tanto para el avión a nivel estructural como para todos los pasajeros que viajan en su interior.

La idea ha sido la de utilizar una maqueta de la cabina de un avión que es propulsada por cohetes para así conseguir simular, en tierra firme, la velocidad cuando uno de estos aparatos viaja a 500 metros de altura. En esta situación un dron, en esta ocasión fabricado por DJI, choca contra la cabina dando como resultado que literalmente la tripulación podría llegar a quedarse sin visión, algo que puede hacer que el piloto pueda llegar a perder el control del avión.